miércoles, 9 de septiembre de 2015

MÉTODO DE DESCARTES 
La palabra ‘método’ deriva del griego hodos (vía, camino) y el método en Descartes es exactamente eso: el camino que nos conduce hacia la verdad. Descartes presentó su método en una obra inacabada, y anterior al Discurso, las Reglas para la dirección del espíritu (1627-1628). Por método entiendo reglas ciertas y fáciles, mediante la observación exacta de las cuales se estará seguro de no tomar un error por una verdad y, sin malgastar inútilmente las fuerzas del propio espíritu, sino acrecentándolas por un progreso constante llegará al conocimiento verdadero de todo aquello de que sea capaz. (Regla IV). En concreto, el método implica la observación escrupulosa de un orden. (Regla X). Seguir un orden es exactamente lo que hacen los matemáticos para buscar la verdad en sus cálculos. El método cartesiano es, pues, una manera de avanzar en la búsqueda de la verdad. Como en las matemáticas, se trata de partir de evidencias simples para llegar a lo complejo a través de razonamientos rigurosamente encadenados. El error en el conocimiento proviene de reflexionar de manera desordenada, dando por supuesto (como en su época hacían los escolásticos) precisamente aquello que hay que justificar. Descartes escribió: es mejor no buscar la verdad que hacerlo sin método. El conocimiento en Descartes progresa por grados, según largas cadenas de razones (Discurso del método, I y II). La obra científica de Descartes (su Geometría, su Dióptica y sus Meteoros), serían la consecuencia de haber aplicado estrictamente las reglas metódicas y constituiría una prueba de su validez. La primera regla del método cartesiano es la de evidencia. Da ahí la importancia de la primera verdad autoevidente: Yo pienso, yo existo. Pero Descartes en una carta de 1637 a su amigo Mersene indicó que su método consiste más en práctica que en teoría. Eso significa que el método designa en lo fundamental la actividad del espíritu que desarrolla correctamente sus capacidades y organiza coherentemente el saber. Descartes concebía la razón según un modelo arquitectónico y el método le permite fundamentar correctamente el edificio del saber. En la medida en que el espíritu es el principal motor de la búsqueda de la verdad, el método será la garantía de que el espíritu, la razón, no se pierde en una búsqueda infructuosa sino que se mueve por evidencias. 

resumen del libro 
Primera parte

En la primera parte del Discurso del Método, Descartes habla acerca del método que ha logrado desarrollar para elevar y aumentar sus conocimientos de forma gradual y paulatina, y de la confianza que tiene en él ya que menciona por propia experiencia los beneficios que le ha proporcionado este método. Aunque el mismo hace una advertencia al lector: " ... mi propósito no es enseñar aquí el método que cada uno ha de seguir para conducir bien su propia razón, sino tan solo permitir ver de qué manera he tratado de conducir la mía." Por lo que el lector debe ser objetivo y no tomar este método como absoluto, más bien debe juzgarlo, analizarlo y mejorarlo si le es posible.
Posteriormente Descartes habla acerca de su formación intelectual, su deseo por aprender y adquirir conocimiento para poder vivir mejor, sin embargo después de tanto leer decide estudiar el "Gran Libro del Mundo y de Sí Mismo", esto es encontrar el conocimiento exacto por medio de las experiencias que hay el mundo y por medio de la meditación, ya que según el, el conocimiento no se adquiere pasivamente.
Lo cual creo que es muy cierto ya que no es posible tener un conocimiento global y exacto si se ven las cosas desde un solo ángulo, por lo tanto es necesario cambiar de perspectiva constantemente.

Segunda Parte

Esta es la parte central del libro, en esta Descartes expone los pasos del método que ha descubierto.
Descartes se había dado cuenta de que existían muchas ciencias, pero no todas ellas son verdaderas ni tampoco útiles, tal como lo habían hecho los matemáticos de su tiempo quienes según el "se han sujetado tanto a ciertas reglas y a ciertas cifras que han hecho de ella un arte confuso y oscuro, que confunde al espíritu, en lugar de una ciencia que lo cultive."
Por eso él creyó que debía existir un método que sin ser demasiado extenso en sus pasos permitiera lograr el conocimiento verdadero, ya que si un método o una fórmula es muy larga, en la práctica resultara difícil de aplicar y bastante confusa.
Por lo que Descartes condensa su método en cuatro pasos fundamentales:

"El primero era nunca aceptar como verdadera ninguna cosa que no conociese con evidencia que lo era"

Con esto Descartes nos dice que no debemos precipitarnos al aceptar una proposición como verdadera si dudamos que de alguna forma lo es, no debemos aceptar algo como verdad solo porque es lo que queremos oír.
"El segundo, dividir cada una de las dificultades que examinase, en tantas partes como fuese posible y como requiriese su mejor solución"

Para resolver un problema es necesario hacerlo ordenadamente, o sea hay que averiguar que se necesita y qué posible respuesta será necesaria para resolverlo.
"El tercero, conducir por orden mis pensamientos comenzando por los objetos más fáciles de conocer, para ascender poco a poco, como por grados, hasta el conocimiento de los más compuestos..."

Aquí Descartes evidencia su forma de pensar la cual se basa en las matemáticas donde para resolver un problema matemático es necesario comenzar por lo más fácil y después se resuelve lo más difícil con el fin de no perdernos y no lograr un resultado erróneo, o confundirnos de tal manera que nos quedemos atorados en una encrucijada.
" Y el último hacer en todo enumeraciones tan completas y revisiones tan generales que adquiriese la seguridad de no omitir nada"

Para que la solución a un problema sea lo mas completa y general posible, es necesario que sea revisada y puesta aprueba a fin de que no pueda ser rebatida ni puesta en tela de juicio por alguien más, con lo que se lograría un conocimiento certero.
A partir de estos cuatro pasos Descartes menciona que le fue posible aumentar sus conocimientos e incluso logró entender cosas que parecían bastante complicadas.

Tercera parte

Descartes habla aquí de lo que el llama su "Moral provisional" la cual consistía en 5 máximas.
Descartes creyó que era adecuado apegarse a ciertos principios para no "extraviarse en su búsqueda de la verdad" que mientras reestructuraba su mente y sus conocimientos por medio de su método antes descrito.
La primera máxima consistía en llevar un estilo de vida moderado y obedecer las leyes del país, para así poder convivir mejor con la gente de su sociedad.
La segunda consistía en ser de carácter firme y decidido, esto es "siempre caminar lo más directamente hacia un lugar determinado y no cambiar de dirección por débiles razones". Descartes creyó que solo así podía evitar arrepentirse de efectuar una mala acción por ser de espíritu débil.
La tercera máxima consistía en dominarse a sí mismo debido a que en la vida nada es seguro, las cosas cambian constantemente y no todo está bajo nuestro poder. Sería decepcionante intentar esperar que todo resulte tal y como lo planeamos.
Como conclusión a moral provisional Descartes destaca la importancia de elegir la ocupación que se debe seguir en la vida y el concluye que lo mejor que podría hacer es continuar en la búsqueda de la verdad por medio de su método.

Cuarta parte

"Pienso, luego existo", es la premisa fundamental sobre la cual Descartes fundamenta su método, ya que según el este razonamiento es tan sólido y veraz que no puede ser rebatido ni ignorado. Así que la duda es el primer principio de la filosofía cartesiana.
Es imposible fingir que no existimos ya que nuestra naturaleza se basa en el hecho de pensar, si no pensamos no existimos, Descartes menciona que es posible fingir que no se tiene cuerpo, que no se esta en permanencia en algún lugar, pero al negar la existencia esta queda irremediablemente reafirmada, por lo que Descartes creyó que esa parte del ser que puede seguir existiendo es el alma, la cual no depende de ningún lugar, ni de ninguna cosa material.
En esta parte Descartes demuestra la existencia de Dios, según él nosotros tenemos en la mente metida, por decirlo así la idea de perfección, aunque nosotros mismos no somos perfectos, así que de algún modo o de alguna parte hemos adoptado esa idea. Descartes llega así a la conclusión de que debe de existir algo o alguien de donde provenga esa idea, ya que sería ilógico decir que proviene de la nada y más ilógico sería decir que lo más perfecto proviene del no-ser. Por eso para Descartes la idea de Dios es una idea innata, en la cual Dios es eterno, inmutable, omnisciente y omnipotente, es decir posee todas las cualidades que podemos imaginar pero no podemos poseer.

Quinta parte

La quinta parte del Discurso del Método trata temas científicos en contraste a la cuarta que es más bien metafísica, Descartes concordaba con Galileo en sus teorías pero por miedo a la Iglesia decide cambiar lo que originalmente tenía preparado y hace una vaga teoría sobre la creación y la evolución, para así no contradecir a la Iglesia.
Esta parte es más variada, habla acerca de biología, cree que los animales y los hombres son iguales desde un punto de vista biológico, pero lo único que nos distingue es el uso de la razón, por lo tanto los animales son almas de grado inferior.
Hace una analogía diciendo que el corazón de un hombre y un animal de sangre caliente son similares y habla acerca de los mecanismos y funciones del mismo.
Por último hace un estudio sobre la razón o alma racional diciendo que no se deriva de la materia sino que fue creada para conducir al cuerpo como lo hace un piloto en su nave.

Sexta parte

Descartes en la última parte de su tratado nos habla acerca de la utilidad de la ciencia.
La sexta y última supone un análisis de la investigación científica en general y en ella el autor confía en la necesidad de una comunidad científica que permita extender los conocimientos, así como en la necesidad de cultivar la salud del propio cuerpo para poder pensar adecuadamente.

A continuación se plantea un breve problema para resolverlo mediante el método cartesiano.

Supongamos que se presenta ante nosotros alguien y nos dice que el conocimiento que adquirimos siempre ha estado en nuestra mente y por tanto nacemos sabiéndolo todo.
Lo primero que debemos hacer según el método cartesiano es dudar para poder razonar, es decir preguntarnos si es cierto eso o no , pues no tenemos una evidencia certera de que eso sea cierto.
Lo segundo sería dividir por partes la cuestión esto es hacer planteamientos a el primer razonamiento: ¿ Si supiéramos todo por qué no lo recordamos?, ¿Qué caso tendría ser sabio uno sin saberlo?, ¿Entonces para que aprendemos?
Lo tercero sería ordenar los pensamientos: No es posible que nazcamos sabiéndolo todo, en dado caso no necesitaríamos aprender, nuestra existencia es un continuo aprendizaje, siempre tenemos algo que aprender por que todas las cosas cambian constantemente y por tanto es imposible saberlo todo.
Lo cuarto sería simplemente hacer una recapitulación para estar seguros que lo que decimos es completamente cierto y no pasamos por alto algún punto de vista que podría hacer nuestra respuesta incierta:
El hombre está dotado de razón y sentidos que le permiten por medio de la experiencia aprender, no es posible saberlo todo por que no somos eternos y las cosas cambian constantemente.

3. Conclusiones
Creo que este libro es variado y me pareció bastante interesante. Creo que la razón es la base que nos permite construir una vida feliz y que esta debe ejercitarse ya que no siempre nos es fácil distinguir algo bueno de algo malo. No concuerdo con la demostración de la existencia de Dios, de Descartes, pues según el nada puede provenir de la nada, esto sería algo erróneo y sin embargo Dios es increado y eterno, tal vez las limitaciones de nuestra mente no nos permiten imaginarnos cómo es realmente Dios si es que existe, tal vez es o fue como nosotros.

Me parece muy interesante la moral cartesiana ya que resume principios éticos básicos como ser moderado, respetuoso y tener confianza en uno mismo, esto nos enseña también como era Descartes con la demás gente.
Por último creo que el método que propone Descartes es algo muy personal y no debe ser utilizado como una regla, pues creo que sirve muy bien para aprender cosas a partir de cosas que uno ya sabe, pero no puede servir si nos planteamos una cuestión de algo que no sabemos, si no somos físicos y queremos aprender sobre reactores nucleares usando el método de Descartes, no vamos a llegar muy lejos, tendríamos que informarnos primero.



3 periodo

ontologia
Aunque este término se introduce en el siglo XVIII para indicar la ciencia del ser en general (lo que
Aristóteles llamó “filosofía primera” y luego recibió el nombre de metafísica), la ontología ha sido una disciplina practicada por los filósofos desde el comienzo mismo de su historia.
      La ontología es la disciplina filosófica más importante. El resto de disciplinas (antropología, teoría del conocimiento, teología racional...) dependen de un modo u otro de ella. Etimológicamente la ontología se puede definir como el logos o conocimiento del ente. Y de forma técnica se la suele definir como la ciencia del ente en tanto que ente. Ente es todo aquello que tiene ser; del mismo modo que llamamos estudiante a todo persona que estudia, o amante al que ama, ente es el término que podemos utilizar para referirnos a las cosas en la medida en que éstas poseen ser. Desde este punto de vista las piedras, los animales, las personas, Dios mismo son entes puesto que poseen algún tipo de ser, aunque cada uno a su manera. Los objetos matemáticos e incluso los meramente imaginados también tienen un ser (estos últimos un ser ficticio o irreal). 
      Todas las ciencias o saberes se refieren o estudian los entes, unas los entes físicos, como las ciencias físicas, otra los entes matemáticos, como la matemática, otra los seres vivos, como la biología; pero se fijan en un aspecto particular de cada objeto que estudian: la física estudia los seres físicos como las piedras y también el cuerpo humano en la medida en que tienen dimensiones físicas; los biólogos, por el contrario, estudian también al hombre pero en la medida en que está dotado de ciertas actividades y funciones que llamamos vitales. La ontología también estudia las piedras, los animales, los números, los hombres, pero fijándose en su ser, y trata de establecer la dimensión o característica esencial que les define de ese modo y no de otro. Esto es lo que quiere indicarse con la segunda parte de la definición técnica de la ontología: la ciencia o saber relativa al ente en tanto que ente, en tanto que dicho ente tiene o participa de alguna modalidad de ser. En este sentido, la ontología es la ciencia más universal de todas puesto que se refiere a la totalidad de las cosas y no hay nada que no caiga bajo su consideración. 
      Se han dado distintas respuestas a las preguntas básicas de la ontología (en qué consiste ser y cuáles son los seres fundamentales); así, por ejemplo, para Platón el ser consiste en ser eterno, inmaterial, inmutable y racional, y los seres son de forma plena las Ideas; para Santo Tomás el ser consiste en ser eterno, infinito y dotado de consciencia y voluntad, y el ser pleno es Dios; para Nietzsche el ser consiste en cambio, temporalidad, nacimiento y muerte e irracionalidad y los seres son los objetos del mundo fugaz de los sentidos.
Aunque desde el comienzo de la filosofía todos los filósofos defendieron una u otra tesis ontológica, se suele indicar que es Parménides realmente el primero que de forma explícita tiene un discurso ontológico, convirtiéndose así en el padre de la ontología.

objetivo de la ontologia
 Desde la Metafísica a la Hermenéutica Filosófica actual como rehabilitación de la Ontología y la  Filosofía práctica de Aristóteles.Se trata de releer los principales textos ontológicos de Aristóteles a partir de La Metafísica  –sólo desde la cual resulta posible entender el contexto, el lugar y la función epistémica de todos los restantes tratados del Corpus—. Hay que comenzar, entonces, por estudiar los 14 lógoi metafísicos en busca de los criterios necesarios para una interpretación rigurosa y coherente de la propia filosofía primera, las éticas (a Nicómaco y a Eudemo), la psicología y noética del De Anima y la paideía estética de La Poética. En todos estos tratados se contiene y expresa principalmente la ontología de Aristóteles. Eso no significa que no podamos acercarnos al estudio de algunos tratados de lógica (sobre todo: CategoríasLa Retórica  y el Peri Hermeneias, en relación a la teoría del lenguaje); o bien de Física o de Política, siempre y cuando resulte necesario. Pero la principal dificultad reside en comprender aristotélicamente los Metafísicos con ayuda de los Éticos y los Psicológicos –y viceversa—. Pues en cuanto esto se ha logrado el resto de las lecciones del Aristóteles esotérico: los Tratados de Escuela llegados a nosotros (gracias a la monumental edición del Escolarca del Liceo Andrónico de Rodas en el siglo I a.C.) no ofrece ya problemas hermenéuticos esenciales sino sólo los problemas filosóficos que son propios del estudio de la materia o el asunto concreto (pragmateía) que Aristóteles esté considerando. 
I.2. La profunda conexión y convergencia de los mencionados campos y regímenes racionales –con alcance ontológico-- brinda el sistema diferencial, pluralista y abierto de la racionalidad filosófica aristotélica. Por eso se trata de comprenderlo y retrazarlo buscando la compleja unidad articulada que corresponde –de acuerdo con Aristóteles—a los lenguajes del mundo de la vida. Para hacerlo se ha de comenzar por ir descubriendo cuáles son estos lenguajes racionales y de qué manera es y actúa el lenguaje del “ser que se dice de plurales maneras”, justo a medida que se investiga el problema del ser. Así pues, una perspectiva constante de esta investigación habrá de ser el deseo reflexivo de descubrir qué es la ontología-teología misma (La Filosofía Primera o la Metafísica); cual es su lenguaje; sus condiciones de posibilidad racional; y el modo de acceder a ella por parte de la subjetualidad humana. No otra cosa significa la palabra “ontología”: el lógos (lenguaje, enlace, ley, razón común o pública) del “ón ê ón”: el ser que está siendo en tanto que ser dándose en el lenguaje. Y Aristóteles precisa que “dándose de modo plural” como un pollachós légetai –que se dice de plurales maneras--, que originariamente se da en perspectiva múltiple e irreductible. Por otra parte se comprenderá de inmediato que la ontología no resulte para Aristóteles separable de la ética debido a que la suya es una ontología lingüística de la acción racional-comunicativa que desemboca en la verdad ontológica con estatuto práctico y modalidad excelente: exactamente la misma desembocadura de las virtudes dianoéticas de los tratados éticos, vista ahora no desde el lado de la acción del ser, sino desde el lado de la acción libre, prudente y sabia, del hombre racional. Si se tiene, por último en cuenta, que es el alma (psiché) y el entendimiento o espíritu (nous), quien accede a la comprensión del sentido causal y principial de este darse de las acciones excelentes en el lenguaje, se comprenderá que un estudio cabal de la ontología de Aristóteles no pueda prescindir de abordar los problemas que presenta su teoría del alma y del espíritu racional.
I.3. Cabe añadir, por último, que no cualquier alma puede acceder a la verdad ontológico—práctica de las acciones excelentes causales, sino sólo el alma educada o virtuosa, por lo que la ética tampoco resulta separable de la paideía o educación, que para Aristóteles –como habitualmente para los griegos—es competencia de la  poesía y el arte: desde la epopeya homérica o la tragedia ática hasta los diversos lenguajes de la téchne  y de las artes  retóricas. Así pues el estudio de La Metafísica no puede prescindir de estudiar los pasajes de contenido ontológico que contienen los tratados de Ética, el De Anima, La Retórica y La Poética. 
I.4. Procederemos de acuerdo con los criterios hermenéuticos  siguientes: 
 
·        Leyendo a Aristóteles desde el Aristóteles griego devuelto a su contexto histórico y problemático.
·        Analizando los textos filológica e históricamente desde el resultado conjunto que arroja tanto el criticismo hermenéutico académico, como la hermenéutica filosófica, debida a las investigaciones de los grandes aristotelistas  del siglo XX y su revisión de las anteriores lecturas de Aristóteles: las modernas, medievales y helenistas, llegadas hasta nosotros.
 
I.5. A la vez se trata de ir redescubriendo --a medida que los lógoi de Aristóteles van recuperando su sentido originario—  lo que La Filosofía Primera: la ontología y teología-- del Aristóteles griego, tiene que decir a las diversas corrientes de la ontología actual. Y ello no sólo en cuanto a sus propuestas o tesis principales sino en cuanto al modo de racionalidad que compete a su método (crítico-dialogal) y se desenvuelve hermeneuticamente hasta el establecimiento y el alcance vinculante de la “ciencia de la verdad” –epistéme tes aletheías--, con estatuto ontológico de la racionalidad práctica centrada en la acción comunicativa (enérgeia kaí alétheia kaì entelécheia). Es por esto por lo que se ha de calibrar cómo la rehabilitación de la filosofía práctica de Aristóteles, latiendo en el corazón mismo de la esencial proveniencia de la Hermenéutica Filosófica actual –desde Martin Heidegger y Hans—Georg Gadamer hasta nosotros— ha transformado ya radicalmente el pensamiento ontológico contemporáneo.
Tal transformación se debe medir de acuerdo sobre todo con tres  parámetros: 
A.                           La ontología del límite, que asume la finitud tanto del hombre como del ser (con las profundas implicaciones que ello conlleva).
B.                           La ontología del lenguaje-acción con método dialógico- interpretativo: traductor e intérprete de los contextos de interlocución, recepción y transmisión de los actos de habla comunitarios y comunicativos en medio del lógos y la pólis.
C.                          La consecuente explicación histórica de por qué es hoy la racionalidad hermenéutica nuestra nueva koiné: la nueva lengua común y la plaza pública común donde tiene lugar el debate y discusión de las corrientes actuales del pensamiento. Así lo registra una famosa expresión del filósofo Gianni Vattimo– el más comunicativo de los discípulos de Gadamer--:”Hermenéutica, Nueva Koiné”.
Desde esta triple perspectiva resulta sumamente llamativo advertir cómo sigue poderosamente Aristóteles influyendo en la Hermenéutica filosófica de Heidegger y Gadamer; en la ontología del postestructuralismo francés (Lyotard, Foucault, Deleuze); en la hermenéutica debolista –contra violenta--  de Gianni Vattimo; y en el ámbito anglosajón de la ontología pragmática del lenguaje, que se abre después de Wittgenstein. También resulta impresionante el Renacimiento del Nuevo Aristóteles –para decirlo con Giovanni Reale— no solo en el ámbito filosófico sino  en el campo de las ciencias biológicas y cibernéticas atentas a los sistemas de comunicación de los lenguajes de la vida. Pero lo que más asombra quizá en ese pluralismo característico de la ontología de las diferencias enlazadas, que Aristóteles defiende críticamente contra la Academia platónica, son los modos de enlace-límite de las diferencias. Por ello han insistido algunos de los más grandes aristotelistas de nuestros días, tales como Franco Volpi,  Lambrós Coloubaritsis o Enrico Berti, en que son las razones de Aristóteles, a través del esencial pluralismo de La Metafísica y del Corpus, las que han ido transformando constantemente el pensamiento del siglo XX, hasta lograr abrir entre nosotros el pensamiento de la diferencia (contra el pensamiento único), rechazando a la vez todo relativismo. Pues tal como Aristóteles enseña en La Metafísica se ha de proceder reenlazando los nexos rotos por el dualismo platónico, a partir de un original e inédito planteamiento de los problemas del ser, del tiempo, lo divino, lo mortal, la acción y el lenguaje, que está lejos aún de haber alcanzado su plena actualidad.  
II. Hacia la Diferencia de la Metafísica Hermenéutica. La búsqueda de los criterios racionales de La Metafísica, que afectan también a la discusión sobre la racionalidad ontológica en la actualidad, exige tener en cuenta los siguientes parámetros:
A)     Concebir cuáles son las relaciones, los términos y los ámbitos que caracterizan al discurso racional filosófico de la ontología y cuáles son las topologías diferenciales internas al lenguaje mismo y sus acciones.
B)     Notar cómo esta misma investigación es ya una resistencia activa a los modos habituales de normalización dogmáticos que pretenden homogeneizar, banalizar y disolver la diferencia del pensar.
C)    Advertir cómo puede la tradición oficial de la metafísica dogmática haber censurado, desplazado y transformado el texto de los 14 lógoi de Filosofía Primera (Ontología y Teología) y cómo puede este mismo texto haber resistido sus ocupaciones de tal manera que aún puede ser descubierto, destapado y desvelado en cuanto se lee a Aristóteles desde sus propio contexto histórico y problemático, siguiendo las instrucciones y la enseñanza del propio Aristóteles griego. 
D)    Encontrar la “diferencia indeseable” para las tradiciones receptoras de esta ontología y trazar desde ella la vía para acceder a la Grecia olvidada que aún sigue constituyendo –quizá—nuestra mejor racionalidad: la que permite adentrarse en el misterio del devenir del ser